Poniendo en Práctica los Entrenamientos

He tenido la dicha de viajar alrededor del mundo, desde Belgrado a India, desde Israel a Argentina y de regreso a los Estados Unidos, ayudando a aquellos buscadores devotos a encontrar El Camino Más Fácil para Vivir. Además, he compartido muchas verdades que espero ayuden a las personas a ser responsables de su propia vida, brindándoles felicidad y paz mental.

La responsabilidad personal siempre es el primer paso para una vida más consciente. La conciencia es curativa.

Para aquellos que han asistido a uno de mis entrenamientos, ya saben que una de las primeras cosas que necesitamos es tomar responsabilidad de nuestros pensamientos. Como siempre digo, necesitamos parar la loca en la casa. Sabes a lo que me refiero. Esa parte de nosotros que nos habla constantemente. La parte de nosotros cargada de opiniones, juicios y actitudes. Detener esta mente loca para que no tome control de nuestras vidas es la única forma de estar presentes, reaccionar menos y alcanzar la verdadera paz interior.

En mis entrenamientos, comenzamos este desafío al amarnos y aceptarnos a nosotros mismos. Sabemos que no necesitamos ser perfectos. Mejor aun, sabemos que somos perfectos tal y como somos. También sabemos que el aceptarnos y amarnos es la única forma de transformar el planeta.

Ahora bien, saber la verdad es una cosa, pero ponerlo en práctica es totalmente diferente. Es ahí donde habita la verdadera magia.

Nada me puede hacer más feliz que cuando veo a mis estudiantes tomar las verdades que aprendemos en nuestros entrenamientos y comenzar a aplicarlos en sus vidas. Esa es la razón del porqué estamos aquí, no sólo para descubrir CÓMO vivir una vida más sencilla sino para VIVIR de verdad de una manera más fácil.

Con eso en mente, estuve muy feliz de recibir el siguiente correo de mi estudiante Larisa, quien, como muchos de mis otros estudiantes, me confirma el tipo de inspiración que recibimos durante y después de cada entrenamiento. Larisa participó en mi entrenamiento en Belgrado, una semana antes había estado en el entrenamiento en Zagreb. De hecho, esta fue su séptima vez tomando el seminario.

Sus palabras poéticas son recordatorios vivientes de lo que podemos hacer con nuestras vidas cuando despertamos. Disfrútenlo. ¡Yo lo hice!

MI PAZ POR LA PAZ MUNDIAL: Pensamientos de Larisa en Belgrado

Hola Mabel. Siento que necesito compartir contigo la experiencia de profunda transformación que tuve a través de los seminarios de Zagreb y Belgrado el mes pasado.

Unos días antes del seminario, encontré que la gente me comenzaba a desesperar, sin importar si eran conocidos o no. No importaba. Todos me desesperaban sin ninguna razón aparente.

Algunos de ellos dijeron cosas que no me gustaron, otros hicieron cosas que yo no hubiera hecho y había otros que me molestaban sólo por el hecho de estar compartiendo el mismo espacio que yo.

No podía escapar de las personas o ayudarme a mi misma. Era una batalla interna sin ganador alguno. Duró un par de días. Mientras esto pasaba parecía que yo era la persona más lista y feliz del mundo.

Al mismo tiempo, las historias de Vukovar aparecían en televisión. Una horrible guerra en que mi país estaba luchando. No era más que un conflicto – víctimas y ganadores.

Mi mente protestó: no me gusta la violencia de ningún tipo. ¡Esto no debía pasar entre las personas! No me gusta revivir el pasado, buscando un culpable y señalando.

Y de nuevo me convertía en la persona más lista del planeta, señalando a aquellos que pensaran diferente. ¿Cómo no pueden entender? ¡No hay ganadores en la guerra… ambos lados pierden! Lo que ocurrió en Vukovar no debe volver a pasar, en ninguna parte del mundo… Afganistán… Palestina… Israel… Nadie debe odiar a los otros por su raza, religión o color. ¡Nadie debe sentirse “culpable” sólo por que son diferentes!

Un momento… cuando miré más de cerca… estaba alimentando la guerra de la misma forma. ¡Puedo verlo ahora! Es verdad, no tengo un arma en mis manos, pero acaso, ¿no estoy haciendo lo mismo? Cada vez que discuto, juzgo, critico… o cada vez que me vuelvo una sabelotodo o cuando enlisto los errores de los demás en mi cabeza sin pronunciar palabra alguna.

Estaba haciendo lo mismo. Señalando. Moralizando. Hería a los demás con mis pensamientos. No necesitaba armamento. No hacía diferencia que discutiera,  tuviera mal humor o ignorara. Seguía clavando el cuchillo en el corazón de los demás. Muchos de los míos.

Estoy luchando una batalla interna y no hay ganador.

Esta conciencia no llegó a mi para deprimirme o detenerme o humillarme. Llegó para ser limpiada, sanada, liberada y compartida. Ya basta de castigo para los demás y para mi. Sólo se necesita amar. No necesito señalar a los políticos, a los gobiernos, presidentes, jefe de estado o a los líderes de la guerra.

Todo depende de mi. En justa medida.
¡Todos! Por la Paz Mundial.

Esta conciencia tampoco me llegó por accidente. Todo lo sucedido necesitaba pasar de esa forma. Necesitaba ser llevado al extremo. Dos cosas absurdas ocurrían al mismo tiempo, mi molestia con el mundo y la horrible violencia en Vukovar. Estas cosas pasaron en mi mente, no en otro lugar, para que mi alma conectara los puntos…

¿Quién sufre cuando juzgo a los demás?
¿A quién rechazo cuando rechazo a los demás?

¿A quién castigo cuando señalo?
¿Puedo aceptar que hay gente diferente a mi?
Que piensan diferente…
¿Puedo aceptarlos incluso si no concuerdan conmigo? ¿Incluso si hacen cosas que yo nunca haría?
¿Incluso si no comprendo? ¿Incluso si me enojan?
¿Puedo?
¿Puedo estar en calma cuando alguien me desespera? …cuando alguien me molesta? …cuando me dicen cosas con las que no concuerdo? …cuando no entiendo?

¿A quién le debo mi paz? ¿A los demás o… a mi?

Por supuesto, esto no significa que debo socializar con personas que no me agradan. No necesito pasar tiempo con ellos. No necesito ser su mejor amigo. Aun así, puedo seguir amándolos.

El amor es algo del interior.
Amar es fácil.
Esto es lo que puedo hacer por la paz mundial.
Sólo eso.
En su justa medida.

Me gustaría agradecer a Larisa por compartir su historia. Es hermosa. Un gran despertar se gesta aquí. Es una buena lección para todos. Para dejar de lastimarnos. Para practicar la auto-aceptación, la gratitud y el perdón.

Creo que si vienes frecuentemente y te comprometes a poner manos a la obra, podrás encontrarte viviendo en un paraíso propio. Así que, comencemos este Año Nuevo al permitirnos ser nosotros mismos. Al volvernos más conscientes. Si hacemos eso, podemos crear un mundo mejor para nosotros, para nuestros hijos y para cada unos de nosotros.

Y creo que eso sería una cosa maravillosa.

¡Feliz Año Nuevo Para todos!

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